Lo primero que te sorprende al entrar es la calidez del espacio: una reforma cuidada, una estética serena y una distribución que hace que todo se sienta más abierto y luminoso. Y después llega lo inesperado: el silencio. Cuesta creer que la playa de Capellans esté a solo 50 metros cuando dentro de casa se respira esta calma.
La vivienda está situada en una quinta planta con orientación sur, una combinación que se traduce en luz natural durante buena parte del día, brisa del mar y vistas que acompañan desde distintos puntos del piso.
La terraza de 10 m² es el lugar donde todo cobra sentido: tiene espacio para comer al aire libre, descansar, leer o, simplemente, sentarse a mirar el Mediterráneo sin el ruido habitual de una zona costera.
La reforma integral cambió por completo la distribución original para hacerla más abierta, funcional y luminosa. El salón y la cocina comparten ahora una única zona de día, conectada directamente con la terraza. No hay espacios desaprovechados ni pasillos innecesarios: cada metro forma parte de la vida cotidiana de la vivienda.
Dispone de 2 habitaciones y un baño muy amplio, totalmente equipado con ducha y mueble de doble lavabo. La estética es actual, limpia y serena. Los tonos neutros, la continuidad de los materiales y las soluciones de almacenaje refuerzan la sensación de amplitud y orden.
La vivienda se puede entregar amueblada (opcionalmente) y cuenta con aire acondicionado mediante dos splits, calefacción eléctrica y zona de lavadero.
El edificio dispone de ascensor, conserje y zonas comunes. Además, su ubicación permite bajar andando a la playa de Capellans, recorrer el Camino de Ronda y acceder fácilmente a los servicios de la zona sin depender constantemente del coche.
Es una vivienda para disfrutar Salou desde otro ritmo.